Intensificación de los ataques aéreos rusos en Ucrania
El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskiy, reveló el miércoles que Rusia intensificó considerablemente sus ataques militares contra Ucrania en marzo, lanzando más de 3.000 bombas aéreas guiadas, 600 aviones no tripulados y 400 misiles. Estas cifras subrayan una escalada significativa en el uso de la fuerza por parte de Moscú en el conflicto que ya lleva más de dos años.
Además, Rusia ha intensificado sus ataques aéreos contra la infraestructura energética ucraniana, causando más daños a un sistema ya debilitado por bombardeos rusos anteriores. En las últimas dos semanas, la campaña de ataques aéreos de largo alcance ha destruido otra parte importante de la infraestructura, dejando al país aún más vulnerable.
Por separado, se ha observado un incremento en el uso de bombas aéreas guiadas por parte de Rusia en zonas de primera línea en los últimos meses. Estas bombas son lanzadas desde aviones de guerra bien dentro del territorio controlado por Rusia y planean hacia sus objetivos a gran velocidad. Para Moscú, se han convertido en una forma eficiente de lanzar grandes cantidades de explosivos sobre las trincheras ucranianas y edificios cercanos al frente, optando por el poder destructivo en lugar de la precisión.
Estos desarrollos representan un desafío continuo para las fuerzas ucranianas y subrayan la necesidad de estrategias defensivas y apoyo internacional para contrarrestar la ofensiva rusa. La comunidad internacional sigue observando con preocupación la escalada del conflicto y sus repercusiones en la estabilidad regional y global.




