Dinamarca y Suecia cierran sus investigaciones sobre las explosiones y pasan las pruebas a los investigadores alemanes
En un reciente comunicado, la Fiscalía General de Rusia ha escrito a los países occidentales pidiéndoles que respeten sus obligaciones internacionales en la investigación de las explosiones del Nord Stream y los “actos de terrorismo” en Rusia. Este llamado se produce tras la frustración expresada por Moscú ante lo que considera una naturaleza inconclusa de las indagaciones llevadas a cabo por algunas potencias extranjeras respecto a las explosiones ocurridas en septiembre de 2022 en los gasoductos diseñados para transportar gas ruso hacia Europa occidental.
La situación tomó un nuevo giro cuando Dinamarca decidió poner fin a su investigación en febrero, siguiendo los pasos de Suecia, que previamente había cerrado su propia indagatoria y entregado la evidencia recabada a los investigadores alemanes. La Fiscalía rusa ha señalado que las cartas fueron enviadas a Chipre, Francia, Alemania y Estados Unidos después de que legisladores rusos y figuras públicas solicitaran información sobre el avance de la investigación.
El interés de Rusia se centra en conocer sobre la posible participación de individuos y organizaciones en la planificación y financiación de algunos actos de terrorismo en su territorio, así como en las explosiones del Nord Stream. Aunque no se mencionó explícitamente el ataque del mes pasado a una sala de conciertos en Moscú, donde más de 140 personas perdieron la vida, el Kremlin ha vinculado dicho ataque con Ucrania, al tiempo que indica que fue llevado a cabo por islamistas. Ucrania niega cualquier implicación.
En medio del conflicto entre Rusia y Occidente por la situación con Ucrania, ambas partes se han acusado mutuamente sobre las explosiones en el gasoducto. Cada una ha negado su participación y nadie ha asumido responsabilidad. Desde el Kremlin, se ha calificado la situación respecto a las investigaciones como “cercana al absurdo”.




