Negligencia en los Servicios Veterinarios ante la Importación Incontrolada de Perros
La Defensora del Pueblo, Maria Stylianou-Lottides, ha criticado duramente a los servicios veterinarios por negligencia o por no tomar las medidas necesarias como agencia competente para examinar quejas relacionadas con la importación incontrolada de perros en la República de Chipre.
El tema fue señalado por Voice for Animals, la federación de ONGs de bienestar animal, después de que una mujer indicara que los servicios veterinarios no actuaron tras una queja que había presentado en 2022. Específicamente, se informó que escribió al ministerio de agricultura en marzo de 2022 para informar al ministro sobre el problema de la importación de perros y sugerir que solicitara información de los servicios veterinarios, es decir, los datos diarios registrados en la aduana del aeropuerto de Lárnaca.
Dos meses después, el ministerio respondió, indicando a la denunciante que su carta había sido reenviada a los servicios veterinarios para que pudieran examinar sus preocupaciones y responder en consecuencia, agregando que también podría convocarse una reunión sobre el asunto. Tras no recibir respuesta, en marzo de 2023 la denunciante escribió a los servicios veterinarios pidiendo una actualización y si se había realizado alguna reunión.
En agosto, recibió una respuesta de los servicios veterinarios negando haber recibido instrucciones del ministerio y calificando su aporte como “innecesario” en asuntos que competen a las capacidades de la agencia. “El personal del ministerio no está calificado en medicina veterinaria, ni está capacitado para manejar asuntos que requieren un punto de vista veterinario”, agregaron, señalando que el hecho de que la denunciante acudiera primero al ministerio creó burocracia innecesaria.
En octubre de 2023, en una carta al director de los servicios veterinarios y a la oficina de la defensora del pueblo, el ministro de agricultura desestimó las afirmaciones de que nunca dio instrucciones, diciendo que de hecho lo había hecho en noviembre de 2022, cuando pidió un mejor manejo de los procedimientos para los controles veterinarios y aduaneros en los puntos de entrada y permisos para la importación de perros. El director de la agencia se mantuvo firme en que no se convocó ninguna reunión y dijo que la denunciante debería haber acudido directamente a ellos y no al ministerio. También dijo que la respuesta tardía se debió solo a un error en el correo de la agencia que resultó en que la queja no fuera reenviada.
En una carta publicada el martes, Lottides dijo que esta omisión entra en conflicto con la obligación de la agencia de actuar dentro de un tiempo razonable, para que su intervención sea oportuna y efectiva y prevenga la creación o consolidación de situaciones ilegales. Al mismo tiempo, subrayó que como servicio público, los servicios veterinarios “no tienen discreción, sino una obligación, de actuar y ejercer sus poderes, con el propósito de proteger el interés público”. Finalmente recomendó que los servicios veterinarios, en consulta con el ministerio, “procedan sin más demora con una investigación exhaustiva de las quejas y tomen las medidas necesarias y adecuadas para abordar el asunto”, manteniendo informado a Voice for Animals.




