La fragilidad financiera afecta a un tercio de los chipriotas
Un estudio reciente del Centro de Investigación Económica de la Universidad de Chipre (CypERC) ha revelado que un tercio de los chipriotas se encuentra en una situación de fragilidad financiera, incapaces de afrontar emergencias económicas sin recurrir a préstamos o ayuda financiera externa. La investigación, que incluyó a 840 personas de entre 25 y 64 años, buscaba entender el papel de la educación financiera en la resistencia financiera de los individuos durante la pandemia del Covid-19.
El término “financieramente frágil” se refiere a aquellas personas que no podrían cubrir una necesidad económica de emergencia en un mes determinado sin endeudarse o solicitar asistencia financiera. Además, alrededor de tres de cada cinco encuestados indicaron que no disponían de suficientes ahorros para cubrir gastos de vida por tres meses en caso de perder su principal fuente de ingresos.
Los jóvenes, desempleados, hogares con bajos ingresos y ancianos fueron identificados como los grupos con menor resistencia financiera en promedio. Sin embargo, menos de cuatro de cada diez chipriotas poseen un “buen nivel” de conocimientos financieros, lo cual impacta negativamente en la capacidad de las personas para manejar el impacto financiero adverso de la pandemia.
Las personas con mayores niveles de educación e ingresos estaban en mejor posición para enfrentar los efectos adversos de la pandemia, pero el CypERC insistió en que la educación financiera es clave para gestionar mejor la situación. “Los hallazgos muestran que incluso cuando alguien tiene el dinero para construir un fondo de reserva para tiempos difíciles, es menos probable que lo haga si no entiende los conceptos básicos sobre ahorro, inversión y préstamo”, señalaron.
Aquellos con mayor riqueza pero menor conocimiento financiero potencialmente “no ven el beneficio de establecer dicho fondo, o incluso si reconocen los beneficios del ahorro, no saben cómo hacerlo”. También es posible que este fenómeno se deba a una falta de confianza o al resultado de errores financieros previos.
Por estas razones, recomiendan que los responsables políticos implementen políticas que mejoren la educación financiera de las personas. “Varios estudios han demostrado que las personas que reciben educación financiera son más propensas a comenzar a ahorrar y planificar su futuro”, agregaron. En este sentido, destacaron que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) recomienda que la educación financiera comience desde una edad temprana, “para formar hábitos y actitudes positivas y transferir conocimientos y habilidades financieras correctas antes de que sean necesarias”.
“Los resultados de nuestro estudio demuestran que la juventud de Chipre necesita dicha educación financiera para construir su resistencia financiera“, concluyeron desde el CypERC.




