Un Abrazo Sella la Asociación Estratégica Ruso-China
En un gesto poco común, El Presidente ruso, Vladimir Putin, y el Presidente chino, Xi Jinping, intercambiaron abrazos durante un encuentro en Pekín, simbolizando el inicio de una nueva era de asociación estratégica entre ambas naciones. Aunque los líderes no llegaron a sellar su encuentro con un beso, como en los tiempos del antiguo orden soviético, los raros abrazos entre ambos dirigentes captados por las cámaras de la televisión estatal CCTV y difundidos en redes sociales, evidenciaron un acercamiento significativo.
La visita de Putin a China culminó con una cena informal y una sesión de té, considerada el momento clave de su estancia de dos días. Tras este encuentro, Putin se dirigió a la ciudad de Harbin, influenciada por Rusia, donde pasaría el viernes antes de regresar a Moscú.
Horas antes de los abrazos capturados en cámara, los líderes firmaron una extensa declaración que intensifica su oposición al orden mundial liderado por Estados Unidos y promete cooperación en áreas que van desde tecnologías espaciales y nucleares hasta finanzas y manufactura. “La relación entre China y Rusia es fruto de un gran esfuerzo, y ambas partes necesitan valorarla y nutrirla”, afirmó Xi. Por su parte, Putin elogió las conversaciones como “cálidas y camaraderiles”.
A pesar de la calidez mostrada, el encuentro entre Putin y Xi no alcanzó el nivel del “beso fraternal socialista” que caracterizaba a líderes como Leonid Brezhnev durante el apogeo de la Guerra Fría. Sin embargo, los abrazos entre los presidentes de Rusia y China marcan un hito en la relación estratégica entre dos potencias que buscan redefinir el equilibrio global de poder.




