Escalada en el litigio de construcción del terminal de gas natural licuado
En un nuevo capítulo del litigio sobre pagos y cambios contractuales, el consorcio liderado por la firma china CPP-Metron Consortium Ltd (CMC) ha lanzado duras críticas contra la empresa Natural Gas Infrastructure Company (Etyfa), encargada del proyecto del terminal de gas natural licuado en construcción en Vasiliko.
CMC acusa a Etyfa de modificar drásticamente los planes del terminal y de incumplir con los pagos correspondientes a dichos cambios. “Etyfa ha incumplido persistentemente sus obligaciones de pago… para la instalación de LNG en Vasiliko. Etyfa ha utilizado la falta de pago como un ‘arma’ para coaccionar a CMC a aceptar diversas demandas”, señaló CMC en un comunicado emitido el sábado.
La empresa constructora alega que Etyfa se retrasó un año en ciertos pagos anticipados y ha fallado consistentemente en realizar pagos por hitos alcanzados. Como resultado, CMC se ha visto forzada a financiar el trabajo realizado, situación que describen como insostenible y ajena al acuerdo original.
CMC intentó durante años persuadir a Etyfa para que cumpliera con sus obligaciones de pago bajo contrato, sin embargo, según afirman, no obtuvieron respuesta positiva. La suspensión de su trabajo en enero fue descrita como un “último recurso absoluto”, la cual levantaron en marzo “bajo aseguranzas de que Etyfa saldaría las deudas [adeudadas] a CMC y en adelante cumpliría con los procedimientos contractuales y el cronograma para la aprobación de pagos”.
El consorcio también expresó su preocupación por la actitud de Etyfa respecto a los pagos, calificando su comportamiento de “alarmante” y acusando a la empresa de retrasar pagos sin justificación alguna y de rechazar arbitrariamente facturas.
Además, CMC detalló que Etyfa había realizado “grandes cambios en lo que le pidió a CMC construir”, y que a pesar de los esfuerzos por cumplir con estas demandas, Etyfa se niega a pagar por todas las modificaciones. Esta falta de pago ha llevado a CMC a una situación descrita como “insostenible”.
El litigio se intensificó cuando Etyfa calificó las declaraciones de CMC como un “intento desafortunado y desesperado” por “engañar a la opinión pública” mediante “afirmaciones falsas” sobre el proyecto. A pesar de los desacuerdos previos, que parecían haberse resuelto hace dos meses cuando se reanudó la construcción, el conflicto se reavivó tras las recientes declaraciones públicas por parte de Etyfa y el gobierno sobre los retrasos en la obra.
Etyfa expresó su “sorpresa” ante las declaraciones de CMC y rechazó categóricamente las afirmaciones del consorcio chino como “completamente falsas”, respetando las disposiciones de confidencialidad pertinentes.




