La transición energética: un enfoque inclusivo y comunitario
En un esfuerzo por alcanzar la neutralidad climática para el año 2050, la Unión Europea está adoptando un enfoque innovador y comunitario para promover las energías limpias. Investigadores de toda Europa están involucrando a los ciudadanos en la transición energética, con un énfasis especial en la inclusión de grupos tradicionalmente menos representados en el debate energético.
Un ejemplo destacado de este enfoque se encuentra en los parques infantiles de Berlín, donde se han llevado a cabo esfuerzos para informar a las mujeres sobre el papel que pueden desempeñar en la expansión de las energías renovables. La Dra. Andrea Kollmann, coordinadora principal de investigación en el Instituto de Energía de la Universidad Johannes Kepler Linz en Austria, lideró el proyecto DIALOGUES, financiado por la UE, que concluyó en abril de 2024 tras tres años de colaboración entre universidades, institutos de investigación y organizaciones climáticas.
Los “Citizen Action Labs” organizados por el equipo de DIALOGUES promovieron la conciencia y comprensión sobre los cambios en el panorama energético. En Berlín, se invitó a madres a unirse a discusiones sobre “cooperativas energéticas”, un modelo empresarial donde los residentes poseen y controlan conjuntamente una empresa que promueve el poder renovable o el ahorro de energía.
Estas discusiones atrajeron a 41 participantes, muchas de ellas parte de la gran comunidad turca de Berlín. La mayoría desconocía el concepto de cooperativa energética y mostró interés en él. Según Kollmann, no es necesario poseer un coche eléctrico o paneles fotovoltaicos para ser un ciudadano energético activo.
El proyecto GRETA, liderado por la Dra. Annika Wolff en Finlandia, también ha trabajado para eliminar barreras prácticas a las iniciativas locales de energía verde en la UE. Este proyecto realizó una encuesta a 10,000 personas, pequeñas empresas y responsables políticos en 16 países de la UE, revelando que el 58% de los participantes ya participaban activamente en la transición energética.
Sin embargo, también se encontró que una proporción significativa de personas es poco probable que se involucren más sin apoyo adicional. Las barreras más grandes para un mayor compromiso fueron las limitaciones financieras, la falta de conocimiento y la actitud de que una sola persona no puede marcar la diferencia.
Las comunidades de energía renovable ahora figuran en la nueva legislación europea con el objetivo de expandir la cuota de mercado de las renovables al menos al 42.5% para 2030. La idea es que, durante el cambio creciente hacia la energía limpia, los actores locales pueden y desempeñarán roles crecientes desde alterar hábitos de consumo hasta acelerar procedimientos nacionales de aprobación para proyectos renovables.
Este impulso hacia una oferta ampliada de fuentes renovables es crucial, ya que la energía representa aproximadamente tres cuartas partes de las emisiones de gases de efecto invernadero de Europa. La transición hacia las energías limpias no solo es una cuestión técnica o económica, sino también profundamente social y comunitaria.




