En un reciente informe, el Instituto de Libre Mercado de Lituania, junto con varios otros think tanks europeos, ha identificado los retos de la aplicación de la fiscalidad mínima global en la Unión Europea. Este informe ofrece una visión detallada de los desafíos y proporciona recomendaciones clave para los responsables políticos.
Desafíos y Subvenciones
Uno de los principales desafíos señalados es que el impuesto mínimo presionará a los países a depender más de las subvenciones para la competencia fiscal, en lugar de la competencia fiscal tradicional que ha sido prevalente en las últimas décadas. Según el informe, esto puede distorsionar el mercado y llevar a una mala asignación de recursos, especialmente en un momento en que las finanzas públicas están bajo presión.
El informe también destaca que las reglas actuales desvían la política de utilizar el impuesto como un factor competitivo, pero no se ha hecho mucho para aclarar cómo los responsables políticos pueden transitar desde los regímenes preferenciales existentes. En algunos casos, estos regímenes son contractuales, y los gobiernos temen violar esos contratos. Esto podría resultar en que algunos países vean cómo otras jurisdicciones recaudan ingresos adicionales a través del impuesto mínimo.
Retos Adicionales
Otro problema identificado es la falta de ajuste por inflación para el umbral de aplicación. Las reglas se aplican a empresas con ingresos anuales superiores a 750 millones de euros y una sucursal en un país determinado con ingresos de al menos 10 millones de euros y beneficios de 1 millón de euros. No indexar estos umbrales a la inflación ampliará el alcance de la política con el tiempo, creando más cargas de cumplimiento.
El informe también aborda la incertidumbre legal para las empresas, especialmente con la rápida transición a la implementación. Las reglas fiscales, en gran medida no probadas, requerirán esfuerzos considerables por parte de las empresas y los gobiernos para cumplir y administrar eficazmente las reglas. Además, seis países (Chipre, Polonia, Portugal, Letonia, Lituania y España) han perdido los plazos para adoptar las reglas del impuesto mínimo en sus leyes nacionales, creando desafíos adicionales para los contribuyentes que deberán cumplir con reglas que se aplicarán retroactivamente desde principios de 2024.
Finalmente, el informe subraya la necesidad de una evaluación de las reglas del impuesto mínimo. Aunque la Comisión Europea no proporcionó una evaluación de impacto como parte de la directiva, aún puede evaluar la experiencia inicial con las reglas y ajustar la política según sea necesario.
Estas recomendaciones son valiosas para que los responsables políticos las consideren, especialmente porque las elecciones europeas de este año ofrecerán una oportunidad para que una nueva Comisión trace un curso que minimice los impactos negativos de las reglas del impuesto mínimo y busque mayor certeza.




