El Primer Ministro chino Li Qiang y el Primer Ministro japonés Fumio Kishida llegaron a Seúl el domingo para una cumbre trilateral con su homólogo surcoreano, marcando sus primeras conversaciones tripartitas en más de cuatro años.
Los vecinos habían acordado celebrar una cumbre cada año a partir de 2008 para impulsar la cooperación regional, pero las disputas bilaterales y la pandemia de COVID-19 interrumpieron la iniciativa. Su última cumbre trilateral fue a finales de 2019.
Áreas de Cooperación
El Presidente surcoreano Yoon Suk Yeol, Li y Kishida adoptarán una declaración conjunta sobre seis áreas, incluyendo la economía y el comercio, la ciencia y la tecnología, los intercambios entre personas, la salud y el envejecimiento de la población, según informaron funcionarios de Seúl.
Yoon tiene previsto mantener conversaciones bilaterales con Li y Kishida el domingo, antes de su reunión tripartita del lunes. Kishida también planea reunirse por separado con Li el domingo, según informó NHK citando al gobierno japonés. Durante esta reunión, se espera que aborde temas como la prohibición china de importaciones de mariscos japoneses y Taiwán.
Diálogo Abierto y Franco
Antes de partir hacia Seúl, Kishida declaró a los periodistas que buscaría discusiones “abiertas y francas” y esperaba fomentar una cooperación práctica orientada al futuro revitalizando el proceso trilateral. En las conversaciones con Li, Kishida expresó su deseo de “confirmar firmemente la dirección de la relación mutuamente beneficiosa basada en intereses estratégicos comunes y relaciones Japón-China constructivas y estables”.
Contexto Geopolítico
La cumbre se produce mientras Corea del Sur y Japón trabajan para reparar relaciones deterioradas por disputas históricas, al tiempo que profundizan una asociación de seguridad trilateral con Estados Unidos en medio de una creciente rivalidad entre China y EE.UU. China ha advertido previamente que los esfuerzos de EE.UU. para elevar aún más las relaciones con Corea del Sur y Japón podrían aumentar la tensión y la confrontación regional.
Seúl y Tokio han advertido contra cualquier intento de cambiar por la fuerza el status quo en el Estrecho de Taiwán, mientras que Beijing criticó el martes una decisión de legisladores surcoreanos y japoneses de asistir a la inauguración del Presidente taiwanés Lai Ching-te.
La cumbre trilateral podría no traer un gran avance en temas sensibles, pero podría avanzar en áreas de cooperación práctica como los intercambios entre personas y asuntos consulares, según funcionarios y diplomáticos.




