Roberto Santos, un superfan de Taylor Swift de 55 años, ha recibido numerosos regalos del equipo del icono del pop por su devoción de muchos años. Este fervor ha convertido su apartamento en Madrid en un verdadero santuario dedicado a la cantante.
Un Santuario en Madrid
La habitación del apartamento de Santos está llena de objetos como un disco de platino, fotos firmadas, grabaciones y zapatillas con el nombre de ambos. Estos artículos no solo representan su pasión, sino también el reconocimiento que ha recibido por parte del equipo de Taylor Swift. “A veces me despierto por la noche, enciendo la luz y miro un poco, y me digo a mí mismo: ‘¿Qué estás haciendo?’… Solo miro, me da calma, y vuelvo a dormir,” comenta Santos.
Con una carrera en un laboratorio de prótesis dentales en la capital española, Santos ha seguido a Taylor Swift desde antes de 2011. “Para mí ella significa todo; he estado siguiéndola desde antes de 2011… Tenía la corazonada de que iba a ser grande. Si tuviera la misma intuición con la lotería, sería rico,” añade con una sonrisa.
Reconocimiento y Regalos
En 2018, Santos viajó a Dublín para ver a Swift en concierto, convirtiéndose en la única persona que ha viajado dos veces desde España para un show de Swift. Este acto de devoción no pasó desapercibido, y el equipo de gestión de Swift añadió a Santos y su esposa Inmaculada a una lista exclusiva de fans. Desde entonces, han recibido regalos e invitaciones especiales, incluyendo un viaje todo pagado a Los Ángeles el año pasado.
“Si tuviera 18 o 20 años, imagino que podría volverme un poco loco… pero ahora todo se siente más maduro y calmado,” reflexiona Santos, quien lleva tatuajes temáticos de Swift en sus brazos y tobillo. Aunque aún no ha tenido la oportunidad de conocerla en persona, una reunión planeada en Oslo fue cancelada debido a la pandemia.
Impacto Económico
Santos agradece especialmente a Swift y su equipo por pensar en los fans mayores y por “los valores que ha transmitido” a través de su arte. La gira Eras Tour de Swift ha roto récords y ha impulsado las economías locales. En Madrid, las tasas de ocupación hotelera han subido al 90% en promedio durante las fechas de los conciertos.
Roberto Santos, un superfan de Taylor Swift de 55 años, posa en su “santuario de Taylor Swift” mostrando algunos de sus tatuajes con los títulos de los álbumes en su hogar en Madrid, España, el 21 de mayo de 2024. REUTERS/Juan Medina




