El euro se encaminó hacia su tercera caída consecutiva frente a la libra esterlina el viernes, con el par EURGBP subiendo bruscamente a 0.8531, registrando una ganancia del 0.26%. Los datos de inflación de la Eurozona, tanto el índice general como el HICP subyacente, superaron las previsiones. Un recorte en junio por parte del BCE parece ya descontado, pero las cifras de inflación elevadas podrían afectar el calendario del resto del ciclo de relajación del BCE.
Inflación en la Eurozona: Un factor determinante
El EURGBP está en alza gracias a los sólidos datos de inflación de la Unión Europea, que superaron las expectativas y cambiaron las expectativas del mercado alejándolas de la visión dovish del Banco Central Europeo. La tendencia inflacionaria observada en la Eurozona es un motor crítico que domina los mercados de divisas, anulando el tono dovish del BCE.
Los datos del HICP de España también influyeron en las ganancias del par, llegando un punto más alto de lo esperado con un 3.8% interanual frente al 3.4% anterior. La tasa de inflación armonizada HICP de Alemania también aumentó a un 2.8% interanual, superando el 2.4% de abril. De manera similar, las cifras del bloque de la UE aumentaron un 2.6% interanual para el índice general y un 2.9% para la medida subyacente, ambas superando las expectativas.
Estas cifras indican presiones inflacionarias inesperadas, lo que podría empujar al BCE a reconsiderar su postura dovish. En ese sentido, la conversación en las próximas sesiones girará en torno a cuán agresivamente tomará el banco el ciclo de relajación, después de que ya se haya descontado un recorte de 25 puntos básicos en junio.
Más tarde en el día, se espera que los datos muestren que el índice de gastos de consumo personal (PCE) de EE.UU., excluyendo los precios de alimentos y energía, aumentó un 2.8% en abril, igualando el aumento de marzo, mientras que mes a mes, se espera que el PCE subyacente haya aumentado un 0.3%, según una encuesta de Reuters.




